22.9.11

O gran fracaso do euro


Todos os dias vemos novas sobre a desastrosa situación economica no noso pais, e as presións dos mercados sobre Grecia, Portugal, Italia e Irlanda, a proximidade do colapso esta mais cerca que nunca pero parece que hai quen non se entera.

Os motivos da quiebra estan mais que sobrados, o despilfarro no noso pais é de sobras coñecido, non se podia agardar mais de 17 repúblicas bananeiras xunto co desgoberno central encabezado por un dos descerebrados maiores da historía nacional, trenes de alta velocidad inutiles que pechan con 6 meses de vida, aeroportos que nuncan abriran as portas, portos exteriores deficitarios, a nova mais recente a paralización das obras do metro de Malaga xa que un estudo recente afirma que poñelo en funcionamento suporía unha perda de 1 millon de euros ao mes. Lamentable.

Pero agora que empezamos a recibir novas de Grecia pola situación de inminente quiebra, recoñecemos que ainda as cousas estan peor alí, asi o comentaba El Pais recentemente:

“Jardín, lo que se dice jardín, es imposible llamarlo. Como mucho, y siendo extremadamente generosos, se le podría calificar de gracioso parterre. Hablamos de los cuatro arbustos plantados a la entrada del hospital Evagelismos, uno de los principales de Atenas (imaxe superior). Pues bien: a pesar de que todos los años ese centro sanitario cierra sus cuentas en números rojos y de que el Gobierno se ve obligado a suministrarle inyecciones extras de dinero para lograr mantenerlo con vida, hace unas semanas salió a la luz que para mantener en todo su verde esplendor de ese diminuto pedazo de tierra el hospital tiene en nómina a nada menos que ¡45 jardineros! Pagados, claro está, con dinero de las arcas públicas griegas.

Es uno de los ejemplos que explica como Grecia ha llegado a donde se encuentra en estos momentos: al borde de la quiebra y de la bancarrota del Estado, al haber acumulado una descomunal deuda pública de 340.000 millones de euros (el equivalente a más de 30.000 euros de deuda por cada griego). Pero los casos son tantos y tan escandalosos que sería necesario un libro para recogerlos todos.

Qué se puede decir, por seguir con el elenco de despropósitos, de las 40.000 señoritas que reciben una pensión vi-ta-li-cia de 1.000 euros mensuales por el mero hecho de ser hijas solteras de funcionarios fallecidos y que le cuesta a las arcas del Estado 550 millones de euros al año (a partir de ahora sólo se cobrarán hasta cumplir los 18 años). O de los 50 conductores para un solo coche oficial que se concentran en algunos departamentos de la administración pública. O de los marcapasos que los hospitales griegos adquieren a un precio 400 veces superior al que pagan los hospitales británicos.

Por no hablar de los 4.500 muertos cuyos muy vivos familiares no habían comunicado a la Seguridad Social su defunción para así poder meterse en el bolsillo el dinero de la pensión de jubilación del finado, costándole al Estado 16 millones de euros al año.

A propósito de jubilaciones: en Grecia son numerosos los trabajadores que se han beneficiado de jubilaciones anticipadas -fijadas en 50 años en el caso de las mujeres y 55 años en el de los hombres- por pertenecer a alguna de las 600 categorías laborales consideradas especialmente extenuantes, y entre las que se incluyen los peluqueros (por aquello de que los tintes que utilizan pueden resultar nocivos), músicos de instrumentos de viento (soplar una flauta es agotador) o presentadores de televisión (se supone que los micrófonos provocan daños en la salud).

Protección a un lago que se secó en 1930

Y qué decir de los numerosos entes inútiles que funcionan en el país, y entre los que se lleva la palma el Instituto para la Protección del Lago Kopais, un lago que se secó en 1930. Por si fuera poco, a todo eso hay que sumar una evasión fiscal rampante: según cálculos del Ministerio de Trabajo uno de cada cuatro griegos no paga ni un céntimo de impuestos”.

Logo de ver esta nova un recoñece que a unión monetaria europea foi un enorme fiasco, a suma dun feixe de paises con politicas totalmente diferentes sin intención algunha de someterse as mesmas normas é inviable, o resultado é evidente, o colapso inevitable.